MARCHA SOLIDARIA 2019

La situación de los refugiados en el mundo actual sabemos que es una dura realidad que nos interpela y nos exige respuesta urgente. De nuestra capacidad para afrontar las causas del fenómeno y sus consecuencias va a depender en gran parte el futuro de nuestro mundo. Ante esta situación, la Compañía de Jesús apuesta con firmeza por un mundo solidario más justo y humano.

“CAMINOS DE HOSPITALIDAD” es una campaña promovida por las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús, en pro de una cultura de solidaridad e inclusión con las personas migrantes y refugiadas.

En este contexto, el pasado domingo 19 de mayo ha tenido lugar la “MARCHA SOLIDARIA 2019” entre Aizpurutxo y el Santuario de Loyola. 10 km. de marcha, con unos 250 participantes, y con representación de autóctonos, migrantes y refugiados de muy diferentes procedencias.

Al terminar la marcha nos reunimos en la explanada de Loyola, para leer un manifiesto y efectuar una votación simbólica. En esta ocasión y con motivo de la proximidad de las elecciones al Parlamento Europeo el 26 de mayo, nos unimos a la campaña que está promoviendo el Servicio Jesuita a Refugiados – Europa (JRS-Europa) bajo el nombre “El poder de tu voto”.

A pesar de la lluvia a lo largo de la marcha, el tiempo nos concedió una tregua para que no desluciera el momento clave de la emisión del voto y la lectura del manifiesto. Todos los participantes fueron depositando su voto y, en el momento de hacerlo, muchos expresaban su reivindicación ante el micrófono. Fue un momento vivido con emoción y que nos ayudó a que creciera nuestra conciencia solidaria. En él se expresaban muchas peticiones al Parlamento Europeo y a cada una de nuestras comunidades, para que desempeñen un papel importante en la configuración de una política europea más inclusiva, justa y solidaria, que vele por la igualdad, la creación de estructuras que sepan proteger y respetar derechos y la dignidad humana de todos por igual, y busquen alternativas a la situación actual de injusticia y desamparo.

Al finalizar el acto, nos reunimos para comer nuestros bocatas y compartir la alegría del encuentro en el albergue del Santuario.

Un día para recordar.